domingo, 21 de noviembre de 2021

 NOTICIA PUBLICADA POR EL DIARIO LA REPUBLICA DE LA CIUDAD DE LIMA

BANCADA PARLAMENTARIA DE AVANZA PAÍS PIDE DECLARAR A EVO MORALES PERSONA NO GRATA E IMPEDIR LA REALIZACIÓN DE LA CONFERENCIA RUNASUR EN CUSCO.
El congresista de Renovación Popular, José Cueto, informó que los integrantes de su bancada parlamentaria presentaron una moción para rechazar la intervención política del expresidente de Bolivia Evo Morales y para que se le declare persona no grata.
Cabe señalar que, entre los motivos para presentar esta moción contra el mandatario boliviano, Renovación Popular menciona la conferencia de Runasur, que se planea realizar en Cusco el 21 y 22 de diciembre.
En esa línea, pide a la Cancillería, al Ministerio de Defensa y al Ministerio del Interior poner atención al evento de Runasur. “La creación de la Patria grande Bolivariana implica la confederación de estados plurinacionales sometidos a la autoridad central de un gobierno continental, que solo se podrá conseguir a través de las Asambleas Constituyentes”, añade.
Además, el grupo político indica que las acciones realizadas por el expresidente de Bolivia en el Perú “atentan contra la seguridad nacional y autonomía de nuestro país” y que, por ese motivo, considera que el Congreso de la República tiene el deber de pronunciarse sobre estos hechos.
El líder indígena Evo Morales, ha puesto sus esfuerzos en la creación de una plataforma sudamericana de movimientos sociales, en miras a una América Plurinacional: la Runasur.
COMENTARIO
Alfredo German Cornejo Pardo
Inconsistente y oportunista petición, pues en ocasión del estallido de la rebelión indígena de Huancané 1866-68, el gobierno de Mariano I. Prado, en contra de lo que disponía la Constitución y arremetiendo e incumpliendo el principio de "soberanía nacional"; gestionaba desesperado el apoyo del ejercito boliviano para sofocar una insurgencia popular que alcanzaba ribetes de catástrofe nacional; hoy, esa misma élite criolla despojada por la voluntad popular del usufructo del poder político; desesperada y temerosa de recibir sentencias judiciales por corrupción; condenan a través de sus esbirros congresales, la visita de un mandatario extranjero, él, de privilegiada extracción popular, quien haciendo historia en el mundo entero con una gestión política de defensa irrestricta del interese nacional y en beneficio de la población, escribiera las más trascendentes páginas de la historia política americana coincidente tal vez, y de algún modo, a lo ocurrido el siglo XIX, con el inicio del ciclo de luchas independistas y muy diferente a ella en la forma y fondo; nuestra Patria, inexpugnable bastión colonialista; fue la última en ejecutarla.

viernes, 12 de noviembre de 2021

 INVITACIÓN A PRESENTACION DE LIBRO

A mis amigos y distinguidos colegas de la ciudad de Puno, a docentes estudiantes y personal administrativo de la UNA.PUNO y a la colectividad puneña en general; invitarlos muy cordialmente a la presentación de mi libro "Lo que no se dijo de la rebelión indígena de Huancané 1866-68 y Juan Bustamante Dueñas", revelador y paciente trabajo de investigación antropológica sobre Historia Política Regional correspondiente al convulso siglo XIX , a realizarse el día miércoles 17 de los corrientes a Hrs. - 10.30 a.m. en el local de la Casa de la Cultura de la Municipalidad Provincial de Puno.
Agradeciendo anticipadamente vuestra gentil concurrencia que dará realce al dicho acto académico.
Los espero.

miércoles, 10 de noviembre de 2021

 Esclarecedor trabajo de investigación histórica sobre uno de los más preclaros precursores de la independencia nacional, líder la revolución de 1789 en el Alto Perú. el mismo que por su trascendencia histórica consideramos pertinente difundirlo a través de este block. 

 JULIÁN APASA NINA “TUPAQ KATARI”

Por: W. Jony Rodríguez Arizaca.
De él y su causa india, se han ocupado muchos, sólo basta mencionar los nombres de Daniel Valcárcel, Luis Durand Florez, Boleslao Lewin, Jorge Cornejo Boruoncle, Lillian Estele Fisher, Oscar Acevedo, Alipio Valencia, Oscar Cornblit, María Eugenia del Valle de Siles, Augusto Guzmán, Roberto Quila Luna, Marcelo Grondín, Felipe Quispe Huanca, Scarlett O’phelan Godoy, Ramiro Reynaga, Sinclair Thomson y tantos otros.
De ellos, unos se inclinan en afirmar que nació en el actual Cantón de Ayo Ayo (Bolivia), otros tan solamente hablan a partir de su infancia y otro puñado de historiadores -considerados como sus más próximos biógrafos-, sostienen que fue originario de Chucuito (Perú).
De estos últimos, está el boliviano Ramiro Reynaga (1989: 124) quien afirma que, Tupaq Katari nació en la población de Jayu Jayu del territorio de Chucuito. Está también Boleslao Lewin (1963) que parecidamente sostiene indicando que era originario de este lugar, vale decir, de Chucuito. Asimismo, Felipe Quispe Huanca (2007:29), también boliviano, añade que era hijo de Nicolás Apaza y Marcela Nina, ambos, naturales de Chucuito y que murieron ellos cuando Julián Apaza tenía alrededor de 7 años. Y, no faltaría los peruanos, puneños en sí, Alfonso Torres Luna y J. Alberto Cuentas Zavala, quienes también afirmaron que Julián Apaza, era natural de Zepita (Puno).
Dilema esta, hace que no podamos afirmar con exactitud acerca del lugar de nacimiento de este gran rebelde aymara. Más bien; por su legajo personal, los testimonios de sus confesiones y sentencia que se pronunció contra él en 1781, sabemos que era indio forastero, registrado en la jurisdicción del Cantón Jayu Jayu de la hoy provincia paceña de Sica Sica, Bolivia.
Remontándonos en tiempos aquellos, habría que advertir que el calificativo forastero, en el contexto colonial de la época, era aplicado a aquellos que no eran oriundos del lugar. Es decir, se aplicaba a sujetos pasajeros o individuos de lugares inciertos. En otras palabras, esto quiere decir que Julián Apaza, no era originario de ese lugar, tal como los documentos de la época lo atribuyen: indio forastero.
Los rumores de que haya sido tributario del ayllu Sullkawi, es porque se halló algún indicio, pero, nunca tributó, razón por ello que su esposa, doña Bartolina Sisa fue a parar a la prisión por cinco veces consecutivas (Sinclair Thomson, 2010: 254). Más bien, se sabe que su abuelo y parientes tuvieron familias bilaterales, tanto en Jayu Jayu Chucuito y Jayu Jayu Sica Sica, ubicado en la vera del camino a Potosí.
Seguramente que Julián, vino al mundo en la época en que sus padres y abuelos sufrían abusos extremos y ello sería más o menos hacia 1750 según cálculos de 1781, en que se le daba 30 años de edad. Los testimonios recogidos sobre su vida, indican que el niño Julián no pudo ni conocer bien a sus padres, pues, estos habían sido muertos en las minas de Potosí.
Como todo niño huérfano, se dice que fue abandonado a su suerte bajo la tutela de su abuelo quien lo deja de sirviente al cura de la Parroquia de Ayo Ayo (Bolivia), y, es allí donde sirve, como campanero, durante años. En ella, pudo ver con sus propios ojos el cómo sus mayores coterráneos eran torturados, objetos de engaños, mentiras, robos y todo tipo de vejámenes.
Conoció de cerca que la mayoría de los tata-curas (padres y sacerdotes), eran verdugos y mercenarios que se enriquecían ilícitamente a través de la usurpación (o despojo) de tierras y riquezas indias. Además, fue testigo de cómo en las casas curales, las mujeres casadas, viudas y vírgenes, además de cocinar, barrer sus patios, llevar agua, elaborar chicha y pan, eran violadas sin misericordia ni consideración.
Así, en esta época y situación, se hace hombre Julián Apaza, época en que sus coterráneos comunes terminan adeudados y despojados por completo. Así transcurre la penosa historia del siglo XVIII para los indios con miles de aborígenes exterminados tanto por la vía de las armas como por las enfermedades provocadas por los españoles y sus descendientes. Miles de hombres muertos en los socavones de las minas y en los lavaderos de oro, a raíz de la brutal explotación a que fueron sometidos. En otras palabras, la propia civilización parecía estar llegando a su fin.
Es ante ello, ante esta lacerante situación que Túpac Amaru II, Tomás Katari y hermanos, Julián Apaza Tupaq Katari y otros mandos regionales, se sublevan y preparan a sus hermanos de causa para declarar la guerra a sus opresores que la historia medianamente intenta decir.
Según nuestras investigaciones, Julián Apaza, estuvo durante varios años en contacto permanente con los hermanos Katari y Tupac Amaru II, preparando la lucha y la estrategia de liberación y emancipación de nuestros pueblos originarios. Doña Bartolina Sisa, esposa de Julián, declaró que el laborioso trabajo clandestino de concientización, preparación y organización político-militar, le llevó diez años (AGI. Buenos Aires 319, Cuaderno N° 4, Folio 59). Por lo tanto, Julián Apaza no fue ningún advenedizo como intenta decir la historia oficial haciendo creer que Tupaq Katari no estaba en persona en las revueltas del hoy provincias del sur puneño y en las sucesivas tomas de la ciudad de Puno, al suponerse que, por esas fechas se encontraría dirigiendo el cerco a La Paz y que en uno de sus declaraciones en juicio lo habría dicho así.
Naturalmente, Katari aprendido de la lucha armada tenía formas miméticas para engañar al enemigo, y tenía que negar todo para no involucrar a los otros mandos.
Felipe Quispe Huanca (2007), narra que, “Tupaq Katari viajo bastante a las comunidades y haciendas de Umasuyus, Larecaja, Chulumani, Pacajes, Puno, Chucuito, Santiago de Waychu, Qaqiawiri, Inquisivi y otros, a fin de relacionarse aún más con los importantes y principales, alcaldes mayores, kuracas, jilaqatas, mandones comunales, y así buscar dirigentes que tengan esa pasta de combatiente. Para ello ha tenido que buscar un hermoso disfraz, y el papel de comerciante, a fin de no despertar sospechas de los hacendados españoles”.
Seguramente que Julián, caminó todos estos lugares y distancias a pie; ida y vuelta, pues como indio le estaba prohibido que monte caballo. Se cuenta que, incluso, muchas veces en el camino tuvo que trabajar por la comida y, otras, las pasaba sin probar alimento alguno, con tal de tejer y hermanar a indios de regiones distintas.
Por tanto, su presencia en Puno, fue porque llevó esa preparación anticipada y no casual. Por ejemplo, dice el historiador indio conocido como “el Mallku”: “Antes de la toma a Puno, Nicolás Apaza (tío de Julián) y Andrés Wara viajan a Puno y Chucuito llevando consignas preparatorias” (F. Quispe, 2007:47).
De esta manera los indios estaban resueltos a pelear sin cuartel contra el enemigo, sin escatimar sus vidas, con tal de desquitarse el yugo opresor de los españoles y sus descendientes. Desde luego, la presencia de Julián Apaza no fue casual, además, se le ubicó en persona en las primeras revueltas ocurridas a mediados de febrero de 1781 en el sur puneño, exactamente en Zepita.
Cuando se declara la guerra, todos los pueblos de la antigua provincia Lupaca de Chucuito, se levantaron adhiriéndose a la causa y engrosaron las filas del ejército revolucionario. Los indios del Collao Ilave, Ácora y todo el sur altiplánico se plegaron a las tropas de Katari (D. Llanque, 1990:33). “Al parecer sólo aceptaban órdenes del aludido Túpac Catari. En Ilave le fue harto clara la proclamación de rey a Túpac Catari” (J. J. Vega.2003).
Iniciado el asedio a Puno desde el Desaguadero, las tropas kataristas marcharon hacia la ciudad lacustre de San Carlos. Enrique Cuentas Ormachea, en Prólogo a Puno Histórico de Alfonso Torres Luna (1968), describe la heroica resistencia de los puneños al mando de don Joaquín de Orellana cuando la población sufrió el asedio de las numerosas fuerzas indígenas de Tupac Catari y otros mandos.
En Ácora, mandó a quemar las casas haciendas, los templos y la cárcel. D. Llanque Chana, aunque equivoca la fecha, dice: “Katari, contando con el apoyo de los ilaveños y acoreños, arrasó Chucuito en mayo de 1781, luego sitió la ciudad de Puno el 23 de mayo después que Diego Túpac Amaru se había retirado” (Llanque, 1990:33).
J. Alberto Cuentas, narra igualmente que “los indios de Ilave y Ácora al marchar sobre Puno incendiaron totalmente la ciudad de Chucuito donde existía el mayor número de españoles” (Álbum de Oro, Tomo I, pág. 106).
El mismo corregidor Joaquín de Orellana que defendía Puno, reconoce y dice: “Los de Chucuito, comandados a lo que se cree por Catari, conforme a un pasaporte que libró en la capital de dicha provincia, se mantienen hasta ahora en distancia de un cuarto de legua de esta villa, con la mayor osadía, saliendo algún otro día a provocar a los de la caballería, con quienes han trabajado alguna vez sus escaramuzas”.
Julián “Tupaq Katari”, por cuestión de estrategia, salió de Puno con dirección a Chuquiago. Allí le esperaban otros mandos, pues la guerra estaba ya declarada. Por lo demás, habla la historia, no nos ocuparemos en este estudio.
Fue el 13 de noviembre de 1781 la fecha fatídica para Tupaq Katari. Al igual que Túpac Amaru, sufrió la suerte atroz que corrió su antecesor. Víctima de un engaño y cobardemente traicionado nada más que por su colaborador Tomás Inca Lipe a quien la corona española, recompensó su traición; recibió dinero y una medalla de oro con el real retrato de Carlos III labrada en Potosí, por sus valiosos servicios al ejército del Rey y del Dios. También ha recibido el nombramiento como alcalde mayor de Achacachi y es posible que haya tenido una hacienda llamada “lipe”, hoy llamada “Villa Lipe” perteneciente al cantón Santiago de Huata, Provincia de Umasuyus (F. Quispe, 2007: 110).
Fue entregado a los realistas, en la comunidad de Chinchaya y, en una ceremonia brutal, llevado a cabo en nombre de Dios y del Rey de España, ante una congregación masiva de aturdidos indios de toda la región circunlacustre, fue condenado a muerte. Su cuerpo sería descuartizado, y su ejecución sería efectiva el 15 de noviembre del mismo año, en la plaza de la comunidad de Peñas (Cajamarca), llamado también hoy el santuario de Nuestra Señora de las Peñas, situada en el altiplano de la hoy estado plurinacional de Bolivia.
La sentencia se cumplió no sin antes ser sometido a una despiadada tortura; se martirizó peor que al líder de los judíos llamado Cristo. Pues querían por este medio arrancarle los secretos de su organización política, militar y religioso, querían hacerle declarar en donde había escondido los tesoros recuperados de los hacendados y terratenientes españoles; Katari no habló la verdad, pese a ser reducido en la prisión a las peores presiones físicas, psíquicas y morales. Decidió morir destrozado y despedazado, pero preñado de muchos secretos y planes militares para siempre (Felipe Quispe Huanca, 2007: 112).
Primero le cortaron la cabellera larga que simbolizaba la energía y rebeldía que tenía Julián, luego le arrancaron las uñas, procedieron a cortarle la lengua, que simbolizaba acallar su voz y mensaje de rebelión; luego, procedieron al suplicio y destrozo de su cuerpo cobrizo aún en vida, por la fuerza de cuatro caballos atados a sus cuatro extremidades.
Pero, antes de ser cortada la lengua dijo: “A mí sólo me matarán, pero, ¡¡¡volveré y seré millones!!!”.
Según crónicas, al tiempo que cuatro caballos destrozaban en pedazos el cuerpo de Julián Apaza en dirección de los cuatro puntos cardinales. El grito acongojado de la muchedumbre respondía impotente a aquél primer grito.
Su cuerpo despedazado en porciones y dividido por sus extremidades fueron expuestos por todo el territorio del Qullasuyu en señal de escarmiento a los indios rebeldes. Su cabeza fue expuesta en el cerro de K’ili K’ili (La Paz), su brazo derecho en Ayo Ayo, el izquierdo en Achacachi; su pierna derecha en Chulumani, y la izquierda en Caquiaviri.
Más tarde, Su esposa Bartolina Sisa, siguió el mismo destino el 5 de septiembre de 1782, moriría también con espeluznantes detalles de tormento, estrangulada por los mismos verdugos que terminaron con la vida de su compañero de vida. Lo mismo ocurrió con su hermana Gregoria Apasa; junto a todos ellos un hijo de Tupaq Katari y Bartolina Sisa, de diez años de edad, fue aprehendido y nunca más se supo de él.
Pasado el tiempo, en el Perú, la posteridad no siempre ha sabido ser grata con este héroe de tanta prestancia. Total, es personaje indio, por eso seguramente. Más bien, es en la parte boliviana que existe una identidad confesa y por ende una diversidad de instituciones, desde una universidad hasta una nave satelital de telecomunicaciones que lleva el nombre de Tupaq Katari y que fue lanzado desde el continente asiático, al otro lado del mundo.
En la Región Puno, Socca es la primera y la única comunidad privilegiada en hacer llevar a una de sus Instituciones Educativas el nombre de este insobornable líder aymara, por lo demás, el nombre de Katari pareciera que solamente es usada por masas de huelguistas y politiqueras que traen a la memoria el nombre para arengar y vitorear en sus movilizaciones.
Ojalá alguna vez, otra generación con identidad aymara haga un justo homenaje.

sábado, 4 de septiembre de 2021

 Sugerente análisis del trasnochado y cuasi  demencial concepto que sobre el capitalismo predica Mario Vargas Llosa. 

Por: Atilio A. Boron (Sociólogo argentino.


En su artículo de este domingo 20 de Septiembre de 2020 en El País de Madrid, Mario Vargas Llosa vuelve a dar rienda suelta a una de sus frecuentes alucinaciones, y probablemente la más estrafalaria de todas. Según él los países pobres lo son porque eligieron serlo. En cambio otros pueblos, más lúcidos y trabajadores, optaron por la prosperidad y la consiguieron. De ser cierta esta ocurrencia del narrador peruano produciría una revolución copernicana en la historia y las ciencias sociales, sumergiendo en una crisis terminal al pensamiento social de Occidente desde Platón hasta nuestros días. Pero aún el alumno más indolente de los primeros años de cualquier carrera de sociología, historia y economía sabe que las cosas no son (ni fueron) así y que si la gran mayoría de los países del mundo están inmersos en la pobreza debe haber causas que expliquen lo que en el pensamiento del autor de Conversación en La Catedral no puede ser otra cosa que una imperdonable estupidez. La hipótesis de que miles de millones de personas de la población mundial  prefieren vivir en la miseria, la desnutrición, la ignorancia y la enfermedad es absurda porque supone que todos ellos son víctimas de un incurable masoquismo que los impulsa a optar por el sufrimiento en vez del goce y el disfrute que vienen de la mano de la prosperidad.


Los ejemplos a los que apela Vargas Llosa desnudan la intencionalidad política de su exabrupto: Venezuela eligió ser pobre y Alemania, en cambio, prefirió ser rica. Mientras aquella eligió el camino del socialismo los alemanes prefirieron al capitalismo. La descripción que hace del país sudamericano no sólo es incorrecta sino también inmoral. Venezuela, ni siquiera durante los años del boom petrolero, “progresaba a pasos de gigante” como fabula el novelista. En aquella dorada época las compañías norteamericanas saqueaban a voluntad el petróleo venezolano, destinando   algunas migajas para corromper a la clase dirigente y a los operadores del Pacto de Punto Fijo, engatusar a las capas medias más acomodadas con las luces cegadoras del consumismo mientras dejaban al pueblo en total indefensión. Millones de personas no vieron a un médico en su vida hasta que Chávez llegó a Miraflores; millones de mujeres parieron tres y cuatro hijos en los rancheríos de Caracas y otras ciudades sin jamás haber visto a una ginecóloga o siquiera una enfermera. Cuatro millones de personas (sobre un total de 24) eran zombies civiles y políticos privados de todo derecho:  carecían de documentos de identidad, vivían en calles sin nombres y casuchas sin número y la mayoría no sabía ni leer ni escribir. Todo esto ocurría en las épocas en las cuales según las afiebradas fantasías del escritor Venezuela prosperaba “a pasos de gigante.” Llegó Chávez y puso fin a tanta injusticia. El “caracazo” de 1989 es la prueba más elocuente -de las muchas que hay- para descalificar su aseveración. Y si en ese país hoy escasean los alimentos, medicamentos e insumos de todo tipo (para la industria, el transporte, etcétera) es a causa de las sanciones y la hostilidad permanente que Estados Unidos desató en contra de la Venezuela Bolivariana desde su nacimiento. Obviar ese dato no sólo invalida su descripción sino que constituye una inmoralidad de marca mayor. Vargas Llosa no puede ignorar que el bloqueo y las sanciones económicas concebidas para producir privaciones y sufrimientos –como lo propone un ex asesor de Barack Obama en The Art of Sanctions– con el ánimo de provocar un levantamiento popular que ponga fin al gobierno de Nicolás Maduro son crímenes de lesa humanidad, políticas de exterminio, de aniquilación de una población. Son, en una palabra, genocidio.[1] Escamotear este dato convierte al tan galardonado escritor en un cómplice de esos crímenes, al igual que Luis Almagro y Michelle Bachelet, Mike Pompeo y Donald Trump, entre tantos otros.


Alemania, en cambio, optó por “la prosperidad, es decir, estimuló la empresa privada, la competencia y el ahorro, e integró su economía en los mercados mundiales.” El resultado: un formidable crecimiento económico. Sin embargo, los violentos incidentes que tuvieron lugar el 23 de Junio en Stuttgart desmienten la versión idílica, novelesca, del peruano. Según el diario Frankfurter Rundschau  la tensión social que conmueve el subsuelo de la sociedad alemana tiene su génesis en el pasado, cuando millones de “Gastarbeiter“ (“trabajadores invitados”) llegaron a Alemania para laborar en sus fábricas. Pero, tal como lo indica su nombre, se suponía que los “invitados” en algún momento regresarían a sus lugares de origen, cosa que no ocurrió. Su radicación en el país que los había invitado con una intención claramente oportunística puso en cuestión la integración social de una sociedad que en poco más de una generación se convirtió en pluriétnica y multicultural y, encima de eso, más desigual. Esto se comprueba al observar que el índice Gini que mide la desigualdad económica alcanzó recientemente un valor de .295, el nivel más elevado desde 1989, cuando se produjo la reunificación de Alemania.[2] Por otra parte, ¿cómo ignorar que las políticas del Banco Central Europeo y la Comisión Europea favorecieron descaradamente a Alemania, a costa de sumir en la crisis a otros países europeos, Grecia siendo apenas el caso más conocido? ¿O que el proyecto de la Unión Europea fue la astuta concreción del Deutschland uber alles (Alemania por encima de todo) como lo demuestra no sólo el Brexit sino el resentimiento de tantos países de la eurozona que se empobrecieron mientras Alemania se enriquecía?


El remate del razonamiento de Vargas Llosa es que las dificultades para emular al modelo alemán radican en la corrupción que, “en el caso de América Latina … está tan profundamente arraigada en sus gobiernos, roban tanto sus ministros y funcionarios y el robar es una práctica tan extendida en casi todos los Estados, que es del todo imposible establecer una economía de mercado que funcione de verdad.” Otra generalización absurda que coloca en el mismo saco a todos los gobiernos de la región, incluyendo, en buena hora, al de sus amigos como Sebastián Piñera, Mauricio  Macri e Iván Duque. Pero las cosas no son tan simples porque la corrupción es un cáncer ampliamente extendido en las economías capitalistas avanzadas, claro que bajo formas mucho más sutiles que las que imperan en algunos de nuestros países. Pero en ambos casos se trata de lo mismo. ¿O acaso la extensa red de “paraísos fiscales” –mejor sería llamarlas “guaridas fiscales”- en los países del capitalismo avanzado o sus ex posesiones coloniales no son sino la expresión más refinada de la corrupción inherente al capitalismo? Según la Tax Justice Network algunos de los “paraísos” favoritos de los grandes capitales son las Islas Vírgenes, Bermuda, Islas Caymán y Bahamas en el Caribe; Singapur y Hong-Kong en el Sudeste asiático y Holanda, Suiza y Luxemburgo en Europa. Allí se evaden impuestos, se lava dinero del narcotráfico, venta ilegal de armas y tráfico de órganos y personas y se montan toda clase de operaciones comerciales y financieras al margen de la ley. Al lado de esa corrupción en gran escala y que cuenta con el inequívoco apoyo de los gobiernos del mundo desarrollado la que hay en Latinoamérica y el Caribe, por imperdonable que sea, es un juego de niños.


La pobreza y el atraso que abruman a Latinoamérica y el Caribe tienen, según Vargas Llosa, como su causa fundamental el visceral rechazo que la palabra “capitalismo” encuentra en estas latitudes. Aquí el novelista tropieza, una vez más, con “las duras réplicas de la historia”, como gustaba decir a Norberto Bobbio. ¿Cómo olvidar que bajo el yugo de las coronas de España y Portugal Nuestra América desempeñó un papel decisivo en el desarrollo del capitalismo global desde sus mismos orígenes. El oro y la plata de nuestros países, y más tarde minerales y diversos productos agrarios, nutrieron durante siglos la acumulación capitalista de los imperios coloniales y sus aliados europeos. Después de  apostar durante quinientos años al capitalismo los resultados están a la vista. ¿Qué pretende Vargas Llosa: que sigamos trajinando durante otros cinco siglos por la misma ruta? No hay futuro para nuestros países dentro del capitalismo, que nos condena al subdesarrollo, la desigualdad, el racismo, el patriarcado y a una catástrofe ambiental, para colmo en una región del mundo en donde la presión sofocante del imperialismo norteamericano se ejerce con simpar intensidad.


Hay muy buenas razones por las cuales el capitalismo en buena parte del mundo, y no sólo en Latinoamérica, se ha convertido en una mala palabra. Ha creado un sistema que produjo monstruosas consecuencias: que el 1 % más opulento de la población mundial retenga tanta riqueza como el 99 % restante; o que los “2153 milmillonarios que hay en el mundo posean más riqueza que 4600 millones de personas (un 60% de la población mundial).”[3] Si la palabrita que tanto le fascina, “capitalismo”, tiene mala prensa no es por un capricho de la izquierda y de quienes queremos un mundo mejor sino porque lo que el novelista califica como “una sensación de injusticia y desigualdad, de bribonería y egoísmo” es un dato duro, lacerante, de la realidad. No es ninguna “sensación”: el capitalismo es esencialmente injusto y la bribonería y el egoísmo están inscriptos, de modo inamovible, en su ADN.


De paso, ya que estuvo en Alemania le cuento que su tan admirada Angela Merkel tiene que esmerarse un poco más para luchar contra el coronavirus, pese a que usted displicentemente afirma “que parece allí perfectamente controlado.” Le cuento: mirando las estadísticas al día de hoy, lunes 21 de Septiembre, que en aquel país hay 124 muertos por Covid-19 por millón de habitantes, mientras que en las bloqueadas y salvajemente agredidas Cuba y Venezuela la cifra es de 10 y 19 respectivamente. Tan horrible no debe ser el socialismo para exhibir estos notables resultados, y tan bueno no debe ser el capitalismo para que las cifras del Chile de su amigo Piñera sea de 642 por millón de habitantes, las de Bolivia 651, Brasil  643 y su país de origen, Perú, un catastrófico 948, una masacre. ¡Ah!, me olvidaba. Dígale al primer ministro conservador Boris Johnson, heredero de las glorias de su tan ensalzada Margaret Thatcher, que  le convendría pedirle algún consejo a  Díaz Canel o Maduro para que le digan como hicieron  para combatir al Covid-19 en sus países porque la tasa de mortalidad por millón de habitantes del Reino Unido (615) es un escándalo, al igual que la Donald Trump (616), todos sin tener que neutralizar los embates de bloqueos, sanciones económicas, invasiones y sabotajes. Las conclusiones son obvias. Y al hablar de corrupción no se olvide de su querido amigo, el rey emérito Juan Carlos I; sí, ese que le adjudicó un marquesado y años después huyó de España como un vulgar ladronzuelo. Yo que usted antes de hablar otra vez de la corrupción en Latinoamérica lo pensaría no una sino diez veces.  

lunes, 30 de agosto de 2021

 A mi querida familia, parientes, amigos de ayer y hoy a colegas y estudiosos de Cusco y Puno y a la colectividad en general con entera satisfacción participarles la publicación de mi libro, "VIOLENCIA POLÍTICA EN EL SUR ANDINO SIGLO XIX: LO QUE NO SE DIJO DE LA REBELIÓN INDÍGENA DE HUANCANÉ 1866-68 Y JUAN BUSTAMENTE DUEÑAS" novedoso, paciente y prolongado trabajo de investigación antropológica sobre historia política regional correspondiente al convulso siglo XIX, la ejemplar ejecutoria política y martirologio del ilustre Juan Bustamante Dueñas, creador junto a una pléyade de personalidades del indigenismo como la primera y más trascendente corriente de pensamiento acción política de inspiración doctrinaria y del primer gran proyecto político Nacional

Impactante publicación hecha realidad gracias a la UNA-PUNO y en especial a la indesmayable y comprometida gestión de la Comisión de Edición y Publicación de Libros, liderada por el Dr. José Luis Velásquez Garambel y la Coordinación Editorial a cargo de nuestro dilecto amigo y excelente persona, Moisés Bustincio Cahui,
El libro impreso en papel avena, en Industrias gráfica Altiplano de la ciudad de Puno, tiene 635 páginas, y contiene documentos inéditos y poco conocidos, conservados heroica y apasionadamente por profesionales y técnicos altamente calificados de los Archivos histórico- Regionales de Cuso y Puno; los que nos permiten conocer y dar cuenta de la dramática y dolorosa realidad político-social impuesta por esos nefastos poderes fáticos de esos y ya lejanos tiempos a una inerme y atemorizada población indígena.
Cruda realidad que como es ya toda una tradición en él país, hoy en tiempos democráticos, de supuesta vigencia de la Constitución y las leyes, lamentablemente por acción de nefastas organizaciones políticas y criminales; poderosos grupos monopólicos corruptos y una prensa convertida en el más fiero puñal; vuelve a configurarse.
Desde ya agradecidos por la acogida que genere esta publicación, y a la espera de vuestros pedidos; continuamos empeñados en seguir desarrollando entusiastamente nuestro proyecto de investigación formulado a inicios del presente siglo y desarrollado paciente y rigurosamente a lo largo de estos años, producto del cual tenemos dos publicaciones y una reedición y con un significativo avance del mismo en su tercera y última parte.
Puede ser una imagen de 3 personas, incluido Alfredo German Cornejo Pardo, libro y texto
Tú, Alfredo Cornejo, Angela Mayte Cornejo Paredes y 26 personas más
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